Organizaciones ambientales y municipios de la región impulsaron durante junio de 2024 una serie de iniciativas destinadas a reducir la acumulación de residuos en playas y sectores costeros de Antofagasta. Las campañas incluyeron operativos de limpieza, educación ambiental y fiscalizaciones enfocadas en vertederos ilegales y zonas utilizadas para el depósito clandestino de basura.
La preocupación aumentó luego de diversos reportes ciudadanos que alertaban sobre presencia de plásticos, neumáticos y desperdicios industriales en sectores cercanos al borde costero. Vecinos y agrupaciones ecológicas señalaron que el problema no solo afecta la imagen urbana de la ciudad, sino también la biodiversidad marina y la actividad turística de la zona.
Desde los municipios explicaron que parte importante de los residuos encontrados corresponde a microbasurales formados durante años en quebradas y terrenos abandonados cercanos al litoral. Por ello, las campañas fueron complementadas con operativos de vigilancia y coordinación con organismos fiscalizadores para identificar focos recurrentes de contaminación.
Especialistas ambientales advirtieron además que la contaminación costera representa un riesgo creciente para ecosistemas marinos sensibles del norte chileno. Algunas organizaciones pidieron avanzar hacia políticas regionales permanentes de reciclaje, gestión de residuos y recuperación de espacios públicos, considerando el impacto que el crecimiento urbano e industrial ha tenido sobre la costa de Antofagasta.