Gigante energético en María Elena: Proyecto fotovoltaico de US$577 millones inicia tramitación ambiental

Escrito el 03/02/2026
Radio Nueva Coya Fm

La Región de Antofagasta consolida su liderazgo en la matriz energética nacional con el ingreso al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) del proyecto Parque Fotovoltaico Elena 2. La iniciativa, impulsada por la firma GR Cabo de Hornos SpA, contempla una inversión estimada de 577 millones de dólares y busca transformar el desierto de la comuna de María Elena en un polo estratégico de generación y almacenamiento.

El proyecto se presentó mediante una Declaración de Impacto Ambiental (DIA) y destaca no solo por su envergadura, sino por la integración de tecnologías de respaldo de última generación.

Potencia y almacenamiento: El corazón del proyecto

Elena 2 se proyecta como una central de generación a gran escala con una potencia nominal de 467,5 MW. Para lograrlo, se contempla la instalación de 906.528 módulos fotovoltaicos de alta eficiencia, distribuidos en una superficie total que supera las 895 hectáreas.

Uno de los pilares de la propuesta es su sistema de almacenamiento de energía en baterías (BESS, por sus siglas en inglés). Con una capacidad de 3.010 MWh, este sistema permitirá inyectar energía al Sistema Eléctrico Nacional (SEN) incluso en ausencia de radiación solar, ofreciendo una autonomía de aproximadamente siete horas. Esta característica es clave para la estabilidad de la red y el aprovechamiento de los excedentes de generación durante el día.


Infraestructura de transmisión y conexión

Para la evacuación de la energía, el titular contempla la construcción de una Línea de Alta Tensión (LAT) de 220 kV. El trazado tendrá una extensión de casi 22 kilómetros y contará con 56 estructuras que permitirán la conexión final con la Subestación Kimal, punto estratégico de la infraestructura eléctrica existente en la zona.

Hitos y empleabilidad: Horizonte 2027

De obtener una Resolución de Calificación Ambiental (RCA) favorable, la empresa proyecta iniciar las obras físicas en julio de 2027.

  • Fase de Construcción: Tendrá una duración de 20 meses, generando un peak de 400 puestos de trabajo (con un promedio de 200 operarios).

  • Operación y Mantenimiento: La central está diseñada para operar durante 43,2 años, periodo en el que contará con monitoreo remoto y una dotación técnica permanente de hasta 9 trabajadores.

  • Cierre del Proyecto: Una vez terminada su vida útil, se estima un proceso de desmantelamiento de 18 meses.

    Con el ingreso al SEIA, comienza ahora el periodo de evaluación técnica por parte de los organismos competentes, quienes deberán visar la viabilidad ambiental de una de las apuestas de energía limpia más ambiciosas presentadas este año en la región.