El pensamiento crítico no tiene fronteras geográficas, y así quedó demostrado en el Congreso Regional de Investigación e Innovación Escolar (IIE) 2025. El evento, bajo la organización de Explora Antofagasta y la ejecución de la Universidad Católica del Norte (UCN), transformó al Instituto José Maza Sancho (ICEDUC) en un laboratorio de ideas donde la curiosidad fue la principal protagonista.
La cita congregó a 40 estudiantes provenientes de realidades tan diversas como las caletas de Paposo y Taltal, la altura de Peine y Calama, y la dinámica urbana de Mejillones y Antofagasta. Diez equipos de jóvenes investigadores presentaron soluciones y hallazgos que no solo responden a retos académicos, sino que nacen de la observación directa de sus propios entornos.
El territorio como laboratorio
Para los asistentes, el congreso fue más que una exposición de afiches; fue un ejercicio de identidad. Según explicó Olga Hernández Gallo, directora de PAR Explora Antofagasta, el valor de la jornada reside en la conexión emocional con el entorno. "Cuando la curiosidad se encuentra con el territorio, nace algo extraordinario", señaló, destacando que estas investigaciones son, en esencia, una forma de inspiración para toda la comunidad regional.
La jornada rompió con el formato tradicional de conferencias. A través de dinámicas como "Postea la Ciencia", los alumnos pudieron contrastar sus hipótesis con sus pares, fomentando un aprendizaje colaborativo donde el error se entiende como un paso necesario hacia el descubrimiento.
Diálogos de alto nivel: Cenando con la ciencia
Uno de los puntos altos de la jornada fue la actividad "Cenando con un/a científico/a". En este espacio, los tecnicismos quedaron de lado para dar paso a una conversación humana y directa. Los estudiantes compartieron mesa con especialistas de diversas disciplinas, permitiéndoles visualizar la carrera científica no como un objetivo lejano, sino como una posibilidad real de vida.
Nicole Clavel, estudiante del Liceo Radomiro Tomic Romero de Calama, reflejó el sentir de sus compañeros al calificar la experiencia como "útil y significativa", subrayando el impacto que estas instancias tienen en el desarrollo de sus propios proyectos escolares.
Ciencia viva para el futuro regional
El encuentro culminó con un reconocimiento al esfuerzo sostenido de los docentes guías y sus alumnos, quienes recibieron diplomas que acreditan su paso por este ciclo de innovación. Más allá del reconocimiento formal, el congreso dejó en claro que la Región de Antofagasta posee un ecosistema de talentos capaz de abordar problemáticas locales con estándares científicos.
Al vincular la academia con las escuelas de localidades rurales y urbanas, la ciencia se consolida en la zona como una herramienta viva, capaz de construir soluciones desde y para el territorio.


